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Con las vacaciones a la vuelta de la esquina, es posible que ya te estés planteando qué vas a hacer este verano. Si has elegido un destino al que te pueda acompañar tu amigo peludo, y vais a ir en coche, es posible que este tema te tenga un poco preocupado.

Preparar el viaje con un poco de calma y de sentido común os ayudará a todos a hacer un viaje más feliz.

Antes de viajar en coche con tu perro

Si el perro no está acostumbrado al coche, sería conveniente que las semanas anteriores aprovecharas algún día libre para hacer pequeños desplazamientos con él. Hay perros que se marean un montón, y otros que hacen el viaje sin ningún problema, pero en cualquier caso, será más cómodo para ti si sabes a lo que te enfrentas, y para él si la situación no le resulta nueva.

En caso de que en estos primeros trayectos (o en otros que hayas realizado con anterioridad) el perro se marea y suele vomitar, o se pone excesivamente nervioso, quizá puedas hablar con el veterinario sobre la conveniencia de administrarle alguna pastilla o medicamento.

Asegúrate de preparar todo lo que vais a necesitar en el viaje:

  • Collar con identificación (a poder ser, con tu número de teléfono): no querrás que tu perro se pierda en un lugar extraño sin ninguna identificación ¿verdad?
  • Su alimentación habitual para el día del viaje, incluyendo agua fresca y un par de cuencos para servir ambas cosas en las paradas.
  • Toallas viejas y bolsas para residuos (por si acaso)
  • Un sistema de retención y/o protección para el perro

¿Cómo hacer el viaje en coche con el perro?

En España, la normativa dice que el conductor debe cuidar la «adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos»

Lo más habitual, para respetar la normativa y asegurarse que tu mascota viaje segura, es optar por una de estas dos formas de retención: o llevarles en el maletero, con una red de separación y protección (preferiblemente dentro de un transportín de un tamaño adecuado), o si es pequeño, meterlos dentro de un transportín que irá alojado en suelo del asiento trasero. Una tercera opción, también válida, es que vaya sentado en el asiento trasero del coche, sujeto con un arnés de doble anclaje, lo malo es que este se engancha a dos cinturones de seguridad, y por lo tanto, reduce en dos asientos la ocupación del coche.

No se recomienda el arnés con un solo enganche porque puede ser peligroso para el animal y para los ocupantes del vehículo en caso de accidente.

En todo caso, jamás llevar al animal suelto (menos aún, sacando la cabeza por la ventanilla, aunque a algunos perros les encante), ya que en caso de accidente sería muy perjudicial tanto para el perro como para el conductor y los demás viajeros del coche. Por no hablar de que te arriesgas a una multa de más de 100 euros.

Una vez en marcha, recuerda hacer paradas frecuentes para que tu perra pueda hacer sus necesidades, comer y beber un poco, darse una pequeña vuelta… etc. Ten en cuenta que el perro no piensa, como tú, que ya solo queda una horita más, sino que lleva ya dos horas encerrado en un sitio pequeño y que, quizá, está mareado.

Y como siempre recomendamos… ¡mucha paciencia! Las vacaciones bien merecen un poco de preparación, aunque tardemos un poco más, para que nuestro mejor amigo también disfrute del viaje.

 

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