¿Por qué tiene tan mala fama el pienso con cereales?

Pienso con cereales

Esta es, desde luego, una pregunta muy subjetiva y cada uno podrá tener su propia opinión y respuesta. Personalmente creo que el pienso con cereales ha ganado mala fama por dos causas principales:

Por un lado, en el pasado, cuando se popularizó alimentar a las mascotas con piensos, estos se fabricaban con excedentes de la industria alimentaria. Básicamente, el componente animal provenía de subproductos no aptos para el consumo humano, es decir, desechos de mataderos y salas de despiece como plumas, picos, pezuñas, patas, crestas… Todo ello acompañado de una gran cantidad de cereal, con el fin de abaratar costes. El cereal se convirtió así en el ingrediente principal, lo cual, desde luego, no es lo ideal para un animal carnívoro.

Problemas actuales con el exceso de cereal en la alimentación

Aún hoy, algunos piensos de gamas más bajas —y otros que no son tan bajos— contienen una cantidad excesiva de cereal, siendo en muchos casos su proporción superior a la de ingredientes de origen animal. Como mencionábamos, esto no es lo más adecuado para perros ni, mucho menos, para gatos, que son carnívoros estrictos.

Sin embargo, actualmente la relación con nuestras mascotas ha cambiado: las consideramos parte de nuestra familia. Los tutores de animales, cada vez más informados, leen las etiquetas y se dan cuenta de que están alimentando a su perro —o peor aún, a su gato— con una dieta en la que el cereal es el ingrediente principal. Y, en algunos casos, a precios elevados. Esto ha generado un rechazo generalizado hacia este tipo de dietas, y ha llevado a muchos a priorizar alimentos cuyo primer ingrediente sea carne o pescado.

Como ocurre con muchas tendencias, esta corriente también se ha llevado al extremo. Después de tanta lectura e información, hemos terminado por demonizar un ingrediente que, en su justa medida, no tiene nada de “tóxico ni venenoso”, como tanto se lee por ahí. El cereal no debe ser la base de su alimentación, pero un pequeño aporte en un pienso cuya base sea carne o pescado no solo no está mal, sino que además puede aportar beneficios. Es fuente de fibra, energía y nutrientes esenciales como vitaminas del grupo B, antioxidantes y minerales como hierro, magnesio, fósforo y zinc.

Pienso con cereales

Por tanto: cereal NO como ingrediente principal, pero SÍ como complemento

Por otro lado, el segundo motivo de su mala fama es, en mi opinión, que efectivamente puede sentar mal a algunos animales. Algunos cereales, especialmente los que contienen gluten, son ingredientes muy alergénicos, es decir, pueden causar alergias o intolerancias. Pero no se puede generalizar. Le sentará mal a los perros sensibles a ellos, pero a los que no lo son, no les afecta más que cualquier otro ingrediente.

¿Qué sentido tiene retirar de la dieta de un animal un ingrediente solo porque algunos perros son alérgicos? Muchos perros son alérgicos al pollo y no por ello lo retiramos de todas las dietas, ni lo tachamos como un ingrediente indeseable. Cada vez más personas son alérgicas al gluten, pero eso no significa que todos debamos dejar de consumirlo, ¿no? Lo mismo ocurre con los frutos secos, el huevo, el pescado o el marisco: son ingredientes con potencial alergénico, sí, pero eso solo debe tenerse en cuenta cuando existe una alergia.

También es importante el tipo de cereal y su procesado, ya que esto puede facilitar su digestión. Es cierto que, en animales especialmente sensibles, los cereales pueden causar problemas digestivos. Sin embargo, muchas veces esto se soluciona adaptando el tipo de cereal o su forma de procesado, algo que suele cuidarse especialmente en piensos de gama alta.

Por ello, sí: pueden causar problemas digestivos, y de hecho es bastante frecuente. Pero si tu perro no es sensible (que, al fin y al cabo, es lo más probable), no solo puede comerlos y digerirlos sin problema, sino que además son un ingrediente de interés en su dieta.

Por eso es importante evaluar cada caso de manera individual. Si en Lenda nos piden un pienso sin cereal por causas específicas relacionadas con su mascota —como la necesidad de evitar maíz o trigo, que es bastante común— tenemos opciones y propuestas adecuadas para ello. Lo mismo ocurre si nos piden una dieta sin pollo, sin salmón o sin cordero.

Contamos con dietas grain-free para todos los gustos y necesidades, pero también es importante no cerrarse automáticamente a una dieta que contenga algo de cereal, sobre todo si nuestro perro está sano, no tiene problemas digestivos ni alergias, y simplemente buscamos “lo mejor” sin una necesidad concreta que lo justifique.

¿Tienes dudas? ¡Consulta a nuestra veterinaria!

Comparte esta entrada
Imagen de Iria Bellas

Iria Bellas

Consultora veterinaria de Lenda. Licenciada en Veterinaria y Colegiada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *