Tristemente, en esta época del año la aparición de camadas abandonadas, sobre todo de gatitos, es una constante. Es habitual ver en redes sociales, fotos y comentarios, sobre camadas de recién nacidos encontradas en mejores o peores condiciones, frecuentemente aún con el cordón umbilical colgando y los ojitos cerrados. Esto es algo que, aún sin buscarlo, puede pasarnos a cualquiera, sobre todo a aquellos incapaces de mirar a otro lado al oír un llanto en el contenedor al ir a tirar la basura o encontrar una bolsa llena de gatitos en el monte.

Por ello, es importante que sepas qué hacer si en algún momento te encuentras en esta situación, tanto si quieres intentar criarlos tú mismo/a como si vas a entregarlos a una protectora ya que esos primeros momentos pueden ser cruciales para la vida de los pequeños.

Lo primero, debes saber que cuanto más pequeños sean, más difícil será sacarlos adelante, puesto que algunos no llegan ni a recibir el calostro, esa primera leche materna que toman nada más nacer, rica en nutrientes y agentes inmunológicos. Desgraciadamente, no hay sustituto artificial para ello, pero con paciencia, ganas y empeño pueden sacarse adelante, teniendo siempre en cuenta y mentalizándote de que, a veces, algunos no lo consiguen por muy bien que hagas todo.

Entonces, hay tres prioridades cuando encuentras a unos cachorros:

 

Calor

Antes incluso de llamar a alguien para que se haga cargo, debes secarlos y calentarlos cuanto antes. Si la situación te pilla de improviso, tápalos con cualquier manta, toalla o trapo que tengas a mano y si no tienes nada de esto a mano, dales calor con tu propio cuerpo.

Una vez llegues a casa, es importante mantenerlos cerca de una fuente de calor, como lo haría el cuerpo de su madre. Para ello puedes utilizar una bolsa de agua caliente o una de semillas que se calientan en el microhondas (¡Ojo! No te pases con el calor ya que si son muy pequeños no pueden separarse si les quema), que cubrirás con una mantita antes de colocarlos cerca. Para que entren en calor inicialmente, puedes calentar un poco las mantitas con el secador antes de ponérselas.

 

Nutrición

Es imprescindible que la leche que les des sea para cachorros y para la especie indicada. Es decir, NO debes usar leche de vaca (ni siquiera rebajándola con agua, práctica habitual), ni tampoco dar a los gatitos leche para perros y viceversa; cada especie tiene sus necesidades y debes darles una leche específica.

Como en la alimentación para adultos, existen diferentes gamas por lo que, por el bien de su supervivencia y vida adulta, debes buscar una leche de calidad, que cumpla con todos los requerimentos. Si es posible acude a una clínica veterinaria, ya que ahí es donde suelen tener leches de gama alta y podrán recomendarte la mejor en cada caso.

Una vez tengas la leche específica, los cachorros requerirán tomas frecuentes, cada 2-3 horas al principio incluso por la noche y, a medida que vayan creciendo, podrás ir espaciando las tomas.

En caso de que sean cachorros de unos meses y ya puedan comer sólido, empieza utilizando alimentación húmeda como Lenda Foodie o humedeciendo el pienso para que puedan comer sin complicaciones. Para estas primeras tomas de alimento sólido te recomendamos para perros nuestra receta Lenda Starter&Pregnant y para gatos Lenda Kitten.

 

Ayuda con sus necesidades

Y por último, pero no menos importante, una vez consigas estabilizar al animal, es decir, que esté caliente y haya comido, es fundamental que lo estimules para que haga sus necesidades.

Ellos, sobre todo si son muy pequeños, no saben hacerlo por sí mismos. Esto puede ser un problema, muchas veces grave y fatal, si retienen heces y orina demasiado tiempo por no recivir un correcta estimulación. En condiciones naturales, su madre lame la zona genital y esto provoca que ellos hagan sus necesidades. Con el fin de reproducir este comportamiento, puedes masajear la zona con un bastoncillo, gasa o trapo humedecido en agua templada.

Suele ser bastante sencillo que haga pis, únicamente con tocar la zona sale relativamente rápido. Pero a veces con las heces la cosa se complica, pues no siempre digieren bien la leche artificial, que nada tiene que ver con la digestiva leche materna, lo que les provoca extreñimiento con la dificultad que esto conlleva a la hora de defecar. Más que insistir durante mucho tiempo, si no consigues nada, es mejor que esperes un rato y vuelvas a intentarlo, y si no lo consigues, no dudes en visitar al veterinario antes de que la obstrucción vaya a más, ya que puede poner en peligro la vida del cachorro si este no consigue expulsarla.

Lógicamente, en todo este proceso es fundamental acudir al veterinario, que además de aconsejarte sobre la crianza, irá controlando su evolución y crecimiento, además de marcar una pauta de desparasitación y vacunas llegado el momento.

Debes saber que criar cachorros, sobre todo si son varios, no es una tarea sencilla: requiere muchas horas (incluso por la noche), constancia y amor.

Si te embarcas en esta tarea, debes tener en cuenta que te tomará mucho tiempo las primeras semanas y que aún haciendo todo bien, no estarás exento de sustos o complicaciones.

Por eso, es fundamental que valores si tienes la disponibilidad y la paciencia necesaria para llevarlo a cabo o si por el contrario debes pedir ayuda.

En cualquier caso, si ante una situación así, no miras a otro lado y ayudas a los que más lo necesitan, estarás cambiando la vida de aquellos a los que no se les dio una oportunidad ¡y no hay nada más valioso que eso!

Aprovechamos este post para reinvindicar, una vez más, que esterilizando o castrando se evitan estas camadas no deseadas susceptibles de ser abandonadas. ¡Por una tenencia responsable y sensata!

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