¿Qué son los subproductos animales en los piensos para mascotas?

¿Qué son los subproductos animales en los piensos para mascotas?

En el extenso mundo del etiquetado de los alimentos para mascotas se suele hablar de “subproductos animales”, generalmente considerados un ingrediente indeseable en el pienso para mascotas, pero ¿qué son realmente estos subproductos? ¿Son tan malos como los pintan?

Los subproductos animales son partes de animales que no suelen destinarse al consumo humano, más por motivos estéticos y comerciales que por un tema sanitario o nutricional, pero que bien procesados y regulados son perfectamente aptos e incluso nutritivos para perros y gatos.

Su uso está estrictamente regulado en la mayoría de países y no deben confundirse con residuos o desechos: los subproductos aptos para alimentación animal pasan controles sanitarios y procesos industriales específicos.

Qué son los subproductos animales en los piensos para mascotas

En la Unión Europea, los subproductos animales se clasifican en tres categorías:

CategoríaDescripciónUso
🔴 Categoría 1 (PROHIBIDA en piensos)Materiales de alto riesgo sanitario Animales enfermos o sospechosos de enfermedades graves
Nunca se usan en alimentación animal
🟠 Categoría 2 (NO apta para mascotas)Estiércol, contenido digestivo Animales muertos fuera del matadero
Solo para usos industriales (biogás, fertilizantes)
🟢 Categoría 3 (LA QUE SE USA EN PIENSOS)Partes de animales aptos para consumo humano, pero no utilizadasEs la única permitida en piensos para mascotas

Por tanto los subproductos que pueda contener un pienso pertenecerán siempre a la categoría 3.

Bol con pienso para mascotas (imagen horizontal)

Qué incluye el término “subproductos animales”

¿Qué estaría incluido dentro de este término?

Pueden proceder de cualquier animal de abasto; aves, bovinos, porcinos u otros animales y suelen incluir entre otros:

  • Órganos y vísceras (hígado, corazón, riñones, pulmones, bazo)
  • Sangre
  • Huesos, cartílagos y tendones
  • Grasa animal
  • Cabezas y patas

Si bien la creencia más extendida es que se utilizan en el pienso únicamente para abaratar costes y economizar, la realidad es que algunos tienen un gran valor nutricional, son palatables, es decir que a las mascotas suele gustarles su sabor y además es una manera de aprovechar partes de animales que de otro modo se desecharía evitando el desperdicio y favoreciendo la sostenibilidad.

Qué es más económico que la carne, por supuesto. La carne (tejido muscular) del animal es un producto de mayor calidad, más digestible y con un contenido proteico óptimo, lo cual se traduce en un precio superior. Pero que la mejor opción (hablando de calidad) sea un pienso que lleva únicamente carne en lugar de subproductos, no quiere decir que estos sean malos de por sí.

Cómo valorar si los subproductos son buena señal o no

Esto dependerá;

  • La calidad del subproducto. Por ejemplo, las vísceras aportan gran cantidad de nutrientes importantes.
  • La transparencia de la etiqueta. Es importante saber qué es y en qué cantidad.
  • El equilibrio nutricional del alimento. Saber de qué ingredientes se acompañan será fundamental para poder valorar el producto en su totalidad.

El problema, normalmente relacionado con dietas de gamas bajas, es que se suele indicar “subproductos animales” a secas, sin especificar origen o tipo, por tanto la calidad será incierta. Nada que ver con una etiqueta que indique, por ejemplo, la presencia de hígado o corazón como subproductos del pollo.

Por tanto, los subproductos sí pueden ser un problema o indicar una calidad dudosa cuando son genéricos sin indicar origen, se utilizan como relleno en piensos de gama baja y es imposible controlar la calidad. En estos casos suelen ir acompañados de ingredientes económicos, como gran cantidad de cereal y poca o ninguna carne.

En cambio pueden ser admisibles e incluso beneficiosos cuando están bien especificados y forman parte de un pienso nutricionalmente completo con ingredientes variados, de calidad y acompañados de carne o pescado.

No se trata de poner el grito en el cielo ante cualquier indicio de subproducto, pues no dejan de ser un ingrediente natural, que forma parte de la dieta de cualquier especie cazadora y aportan nutrientes esenciales. La clave está en que el etiquetado sea correcto y por tanto saber cuáles son, en qué cantidad, y confirmar que se acompañan de ingredientes variados y de calidad, sobre todo carne o pescado, para así asegurarnos de que la dieta en su conjunto es completa y equilibrada.

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Imagen de Iria Bellas

Iria Bellas

Consultora veterinaria de Lenda. Licenciada en Veterinaria y Colegiada.

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