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¿Se debe cruzar a una perra en el primer celo?

Perra de raza pomerania

El primer celo de una perra suele ocurrir entre los 6 y 10 meses de edad, siendo más precoz en perras pequeñas que en las de talla grande, en las que puede retrasarse hasta los 11-12 meses.

Que una perra quede gestante durante este primer celo es algo que ocurre a menudo, pues es frecuente que, aún teniendo pensado castrar, este se adelante o esperemos demasiado y nos encontremos con un celo inesperado. Por no hablar de perras que viven en semi-libertad, que teniendo contacto con machos y por falta de control y vigilancia quedan irremediablemente gestantes en cuanto el celo hace su primera aparición.

De cara a la salud de la perra y los futuros cachorros, una gestación tan joven no tiene ninguna ventaja pero si muchos inconvenientes.

La llegada del primer celo

La llegada del primer celo no siempre significa que la perra este en condiciones óptimas para la gestación. Muchas veces su desarrollo no se ha completado todavía, ni corporal ni reproductivamente. La perra es aún un cachorro y necesita todos los aportes nutricionales de su alimentación para completar correctamente su crecimiento.

Perra jugando con una pelota en su primer celo

Si queda gestante se verá obligada a «dejar de lado» su propio desarrollo para repartir nutrientes y recursos entre ella y sus cachorros por lo que ella saldría perjudicada. Además muchas veces surgen problemas en el parto (y/o de columna) que pueden desembocar en cesáreas, por no haber completado su crecimiento óseo. Por otro lado a menudo tampoco están preparadas psicológicamente para ser madres por lo que, si la camada sale adelante, no siempre atienden correctamente a sus cachorros.

Lo ideal sería esperar hasta los 18 meses, momento en el que aseguraríamos su madurez, tanto física como psicológica.

Aprovechamos para recordar que la gestación es un estado muy demandante y es importante asegurar una correcta nutrición para garantizar la salud de la madre y los cachorros. Para ello, una de las mejores opciones es alimentarla, tanto durante el periodo de gestación como durante la lactancia, con un buen pienso para cachorros, siendo estos muy nutritivos, con el contenido graso y proteico necesario.

Por ello, recomendamos Lenda Puppy Maxi para perras grandes y gigantes, Lenda Puppy para aquellas de tamaño mediano y Lenda Puppy Mini First Bite para las de tamaño mini. De este modo podrán compartir alimentación con sus cachorros, una vez que estos empiecen a ingerir sólidos, asegurando la correcta nutrición de ambos.

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Iria Bellas

Iria Bellas

Consultora veterinaria de Lenda. Licenciada en Veterinaria y Colegiada.

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