La época Navideña está llena de reuniones, alegría, celebración y … ¡Comida festiva! Lo cual muchas veces puede desembocar en un problema digestivo para nuestra mascota, ahí es donde entra la sopa de moro.
¿Por qué es importante cuidar la alimentación de tu perro en Navidad?
La mesa llena de olores exquisitos es muy tentadora para ellos que harán lo posible por picar algo. Además, los propietarios, que los sentimos parte de nuestra familia, queremos que participen con nosotros de estas fechas especiales y muchas veces acabamos compartiendo con ellos comidas no del todo adecuadas o en cantidad excesiva.
Lo cual a menudo se traduce en una indigestión, ya sea por lo inadecuado del alimento, cantidad o la sensibilidad de tu peludo, la aparición de vómitos y diarrea es una de las consultas más habituales en esta época.
Si bien la visita al Veterinario es necesaria, sobre todo si se mantiene/n en el tiempo y aparecen síntomas de malestar general y fiebre, inicialmente podemos probar a “limpiar” su tracto digestivo con la famosa y recurrida sopa de moro.
¿Qué es la sopa de moro y cómo puede ayudar a tu perro?
Es un remedio tradicional, casero y natural, para tratar la diarrea aguda en perros y gatos. En realidad su primer uso fue para atajar la gastroenteritis en niños a principios del siglo XX por parte del pediatra cuyo nombre la acuña, Ernst Moro.
Ayuda a formar una barrera protectora en la pared intestinal que la protege de los patógenos y ayuda a eliminarlos.

Receta paso a paso para preparar la sopa de moro en casa
Básicamente, no necesitas más que agua y zanahorias.
La preparación es muy sencilla, consiste en hervir 500 gr. de zanahorias en un litro de agua durante una hora y media y finalmente batirlo y ofrecerlo a nuestra mascota.
¿Cuándo usar la sopa de moro y cuándo acudir al veterinario?
Su efecto beneficioso se debe básicamente a que aporta nutrientes muy fáciles de digerir, hidrata a nuestra mascota (lo cual es fundamental, ya que uno de los riesgos principales de la diarrea es la deshidratación por pérdida de líquidos) y tiene poder antiinflamatorio, por lo que alivia los síntomas y frena la diarrea.
Además, es muy apetecible para ellos y suelen comerla de buen grado.
Debemos ofrecerla en pequeñas dosis para ir comprobando la asimilación.
Es importante tener en cuenta que se trata de un remedio puntual para tratar de atajar un problema pasajero, pero no debemos administrarla a largo plazo en sustitución de una dieta equilibrada.
Una vez superado el susto, y los síntomas estén en remisión, sería ideal durante unos días o semanas una dieta especialmente fácil de digerir, por el tipo de ingredientes y su procesado, que además aporte probióticos para recuperar la dañada y necesaria flora digestiva, para ello Lenda Vet ofrece Gastro para perro y para gato. Ideal para la recuperación tras este tipo de episodios o incluso como dieta permanente en pacientes sensibles.
Recalcar también que ante la persistencia o empeoramiento de los síntomas, sería imprescindible acudir al Veterinario.


