Todos aquellos que convivimos con gatos sabemos que, sin duda, son seres muy complejos. Tienen sus manías y costumbres y es mucho más difícil disuadirlos de aquello que les interesa y educarlos que a los perros, que suelen ser más “moldeables”.
El árbol de Navidad: diversión para gatos, desafío para humanos
Montar el árbol de Navidad es, muchas veces, el pistoletazo de salida al mejor juego del año. La red está llena de gatos trepando por ellos, desmontando adornos e incluso echándolos abajo.
Lo que para ellos es diversión asegurada, para el propietario se convierte en una especie tortura de navideña, llegando algunos a prescindir del árbol, cansados de levantarlo del suelo una y otra vez.
Estrategias para proteger el árbol
Ante la búsqueda de soluciones las recomendaciones más habituales son anclar bien el árbol o ponerle peso para que no lo pueda tirar, tener cuidado con las luces y hacerse con adornos irrompibles.
En este punto me parece interesante la idea de cubrir la base de papel albal, que suele disuadirlos, pero también es cierto que muchos acceden al árbol saltando directamente hacia las ramas, sin tocar la base.
Por eso considero una buena opción la de rociarlo con aromas cítricos, como naranja o limón (a la venta o de fabricación casera), pues otras apuestas como el vinagre pueden resultar realmente desagradables por el olor que dejarían en la estancia. También se comercializan sprays repelentes, no nocivos, específicos para ello que podemos rociar tranquilamente sobre el árbol y no suelen dejar olor.

Distraer al gato con alternativas atractivas
Pero estoy segura que más allá de montar un árbol a prueba de gatos, lo que el tutor quiere es que su gato deje de hacerlo.
Para ello debemos tratar de disuadirlo del árbol, con otras cosas de su interés.
- Ofrecerle un rascador nuevo, con diversas actividades y colocarlo en la misma estancia. Por novedoso e interesante puede proporcionarle horas de juego y disuadirlo de nuestro querido árbol.
- Lo mismo que otros juguetes esparcidos por la estancia, que sean de su interés. Todos conocemos a nuestros gatos y sabemos cuales les interesan más: varillas con pájaros y plumas, túneles… o incluso pelotas o ratones móviles que perseguir durante horas.
- Otra cosa que les encanta es el catnip que, recordemos, no es lo mismo que la hierba gatera.
La hierba gatera está pensada para que ser ingerida por el gato, para que la mordisquee. Los gatos comen hierbas no digeribles, bien para purgarse, provocando el vómito y eliminando así las bolas de pelo, o bien por su efecto laxante que les ayuda a mejorar el tránsito intestinal y evitar el estreñimiento, muchas veces producido por dichas bolas de pelo. Por eso el objetivo de estas plantas es ayudarles a sentirse mejor digestivamente.
Pero para el tema que hoy nos ocupa, lo realmente interesante es el catnip (nepeta cataria), una planta que produce un olor (utilizado por la propia planta para ahuyentar a los insectos) que atrae compulsivamente a los gatos. Consiguiendo, quizá, que se olvide del árbol.
Cómo usar el catnip para distraer al gato
Por norma general, el gato se siente extasiado por la planta, frotándose contra ella y rodeándola e incluso, a veces, lamiéndola o llegando a comer un poco.
El catnip produce distintos efectos que varían según el animal: algunos son indiferentes, otros reaccionan con gran excitación, volviéndose más activos y juguetones y, en otros casos, consigue producirles una sensación de profundo relax.
El objetivo en este caso no es la ingestión, como en el caso anterior, sino que sirva para enriquecer su ambiente aportándole felicidad y sensaciones agradables.
Por eso, la mejor forma de usarla es impregnándola en sus accesorios. Podemos hacerlo con el nuevo rascador, túneles y demás juguetes (algunos incluso se pueden rellenar con ella) para que tu minino pueda sentir su olor y efectos, sintiéndose atraído por estos objetos de nuestros interés y olvidándose por fin de nuestra decoración navideña.
¡Suerte!


