Ver cómo tu gato amasa mantas no es un comportamiento extraño, todo lo contrario, es algo muy frecuente que todos los que convivimos con gatos solemos conocerlo, de hecho tiene un nombre:
Kneading.
Es ese movimiento alterno de las patas delanteras sobre una manta de su agrado, un sofá, cama o incluso sobre nosotros, normalmente acompañado de un aspecto relajado, ronroneo e incluso ojos semicerrados.
Es uno de los comportamientos felinos más normales y que, aunque a veces resulte curioso o incluso molesto cuando utilizan las uñas, suele tener una explicación completamente natural.
¿Por qué mi gato amasa mantas o personas?
Tiene su origen en el movimiento que hacen los gatitos recién nacidos con sus patas sobre la glándula mamaria de su madre para estimular la salida de leche. Ese movimiento queda asociado a una sensación de bienestar, seguridad y alimento y, aunque crecen, replican este movimiento a lo largo de su vida en momentos de calma y confort.
Algunos incluso babean, la combinación de relajación, los recuerdos de la lactancia y la estimulación puede hacer que algunos gatos produzcan más saliva.
Qué significa cuando un gato amasa
Expresan bienestar y confianza
Si un gato te amasa mientras está sobre tu regazo probablemente sea una de las mayores muestras de confianza que puede ofrecer.
En ese momento se siente relajado, seguro y cómodo contigo. Algunos lo acompañan de ronroneo, lo cual refuerza la sensación de seguridad y bienestar que sienten en ese momento.
Marcan su territorio
Las almohadillas de las patas contienen glándulas que producen feromonas.
Cada vez que amasan dejan pequeñas señales olfativas imperceptibles para nosotros, pero perfectamente reconocibles para otros gatos.
De esta forma están indicando que ese lugar, manta o persona forma parte de su entorno seguro.
Preparan su lugar de descanso
Este comportamiento también tiene un origen evolutivo.
Antes de dormir, los ancestros salvajes de los gatos aplastaban hierbas y vegetación para crear una superficie más cómoda y segura donde descansar.
Aunque hoy duerman sobre un sofá o una cama, el instinto sigue presente.

¿Debemos impedir que nuestro gato amase?
En general, no, pues no tiene nada de malo, todo lo contrario, es muy placentero para él y le ayuda a relajarse, y nosotros que los apreciamos, debemos alegrarnos de su bienestar y felicidad.
Pero en algunos casos puede ser molesto pues, en un acto de amor y confianza, puede hacerlo sobre nosotros, en nuestras piernas o regazo, pero a veces y de manera completamente involuntaria sacan las uñas y pueden hacer daño sin buscarlo. En este caso, y en lugar de regañarlo, lo cual podría deteriorar nuestra relación, es preferible colocar una manta gruesa sobre las piernas, mantener sus uñas correctamente recortadas y ofrecerle superficies cómodas donde pueda realizar este comportamiento.
¿Todos los gatos amasan?
No.
Hay gatos que apenas lo hacen y otros que amasan todos los días o incluso varias veces al día.
Depende de la personalidad, de las experiencias durante el desarrollo y del grado de confianza con su entorno.
La ausencia de este comportamiento no significa que el gato sea menos feliz.
Aunque normalmente es un comportamiento completamente normal, conviene consultar con el veterinario si:
- Empieza a amasar de forma compulsiva.
- Va acompañado de ansiedad o vocalizaciones constantes.
- Aparece junto con lamido excesivo, pérdida de pelo o cambios de conducta.
- Se acompaña de dolor al apoyar las patas.
- El gato deja de comportarse como siempre de forma repentina.
En estos casos podría existir estrés, dolor o alguna enfermedad que requiera de una valoración profesional.


