De primeras puede resultar raro (incluso un tanto ridículo), ya que aparentemente la mascota ni va a ver la tele ni a “disfrutar” de la música. Pero no son pocos los tutores, tanto de perros como de gatos, que acostumbran a dejar estos u otros dispositivos encendidos cuando dejan a sus mascotas solas en casa, asegurando que les ayuda a sentirse acompañados y, por tanto, más tranquilos.
¿Por qué algunos perros se estresan cuando se quedan solos?
Cuando se quedan solos, algunos perros sufren aburrimiento y un mayor o menor grado de estrés, llegando algunos a manifestar ansiedad por separación. La mayoría muestran hipervigilancia ante ruidos del exterior.
Están pendientes de la vuelta de su tutor y atentos al mínimo sonido: pasos, puertas, ascensores, llaves, voces, otros animales… El silencio total puede amplificar esos ruidos puntuales, lo que les genera tensión constante y, a menudo, da lugar a:
- Ladridos
- Paseos nerviosos por la casa
- Conductas destructivas
En este punto, un sonido que “camufle” los ruidos externos puede aportar tranquilidad.
Tele o música: cuándo puede ayudar (y cuándo no)
La tele no es para que “la vean”, sino para:
- Crear ruido de fondo constante
- Enmascarar sonidos externos
- Dar una sensación de rutina
¡Ojo! Porque vaya bien en algunos casos no hay que generalizar. Hay animales que se alteran con sonidos fuertes o reaccionan ladrando a la tele; en ese caso, obviamente no sería una opción.

Cómo hacerlo correctamente: volumen, constancia y contenidos
Si decides probar, la clave es que sea una ayuda suave y predecible:
- Volumen bajo o medio-bajo: música o televisión debe ser algo tranquilo, no un estruendo.
- Constante: evita subidas bruscas que podrían lograr el efecto contrario.
¿Qué contenidos suelen funcionar mejor?
- Programas hablados tranquilos: a veces va mejor la radio que la tele.
- Documentales de naturaleza (mejor sin depredadores).
- Canales para mascotas: en YouTube hay listas específicas con música relajante durante horas.
¿Cómo sabremos si le ayuda de verdad?
- Está más relajado al volver
- No hay destrozos
- No hay vocalizaciones excesivas
- Descansa mejor durante tu ausencia
Aun así, no debemos verlo como una solución por sí sola, sino como una herramienta más. Si tu mascota pasa mucho tiempo sola y no lo lleva bien, complétalo con enriquecimiento ambiental: juguetes tipo Kong rellenos, juguetes dispensadores de comida y rotación de juguetes para evitar el aburrimiento.
En definitiva, nada por sí solo es una solución mágica. Nadie conoce a tu perro como tú: ve probando sin saturar. Si es posible, temporiza el sonido 2–4 horas (no más) para comprobar resultados y crear una rutina agradable que le aporte confort y seguridad.


