Mi perro se comporta diferente

Un perro que está raro e inquieto

Una de las consultas más frecuentes en la clínica es el tutor que nos dice: “Mi perro está raro”

Y es importante dar a esta valoración la importancia que merece. Desgraciadamente los animales no pueden decirnos qué les pasa o dónde les duele, por lo que una de las principales señales de enfermedad es el cambio de comportamiento.

Nadie conoce a su mascota como el tutor, que podrá apreciar pequeños cambios que, por el contrario, serían difíciles de detectar en la clínica.

Cuando un perro o un gato cambia repentinamente su forma de actuar, está más triste, agresivo o más apático de lo habitual, puede ser una señal de que algo está pasando en su salud física o emocional.

Señales de alerta si mi perro se comporta diferente

Tu mascota ya no quiere jugar ni interactuar como antes. Sólo el que lo conoce podrá darse cuenta de la bajada en su energía y nivel de actividad. Desinterés ante ese juguete que normalmente le apasiona o que deja de reclamar atención con la pelota en la boca.

Se muestra más triste o desanimado. No hay nada más llamativo que un perro normalmente activo y alegre que ahora aparece cabizbajo y con actitud sedentaria.

Está más irritable o agresivo, incluso con personas o animales que conoce bien.

Se aísla o se esconde en lugares donde normalmente no solía estar.

Cambia de hábitos: dormir más de lo normal o, por el contrario, mostrarse inquieto o nervioso. Comer poco, hacer sus necesidades fuera de sitio o rechazar salir a pasear pueden ser algunos ejemplos.

Un perro que está raro e inquieto

Por qué mi perro está raro: posibles causas

Existen muchas razones por las que un animal puede modificar su comportamiento, y es imposible hacer un diagnóstico sin un examen y pruebas, pero algunas de las más frecuentes son:

  • Dolor o enfermedad, que puede hacer que el animal se sienta débil o incómodo. Esto explicaría la falta de energía y el decaimiento. También la agresividad, es frecuente que un animal normalmente dócil reaccione enseñando los dientes o incluso con gesto de morder si algo le duele, sobre todo al tocarle en una zona donde tiene molestias o al forzar un movimiento que provoca dolor.
  • Estrés o ansiedad. No todo tiene una explicación médica, a veces, como nosotros, se deprimen y parecen no tener ganas de nada. Muchas veces es provocado por cambios en el entorno como mudanzas, viajes, cambios en la rutina diaria o, muy frecuentemente, la llegada de un nuevo miembro al hogar, ya sea otra mascota o un bebé.
  • Falta de estimulación, ejercicio o interacción. Dicho de manera coloquial, está aburrido.
  • Experiencias negativas o situaciones que les generan miedo. Una experiencia desagradable, que quizá nosotros pasamos por alto o a la que no dimos importancia puede generar miedos e inseguridades.

Cómo ayudar a un perro que cambia de comportamiento

Lo primero sería saber si se trata de algo físico, enfermedad, o algo emocional, psicológico, y para ello es importante valorar si el cambio fue brusco o progresivo.

Ante la posibilidad de que se trate de un problema médico, será importante estar atentos a otros síntomas como pérdida de peso, vómito o diarrea. En cualquier caso, y sobre todo si no mejora o va a peor, será necesario acudir al veterinario para buscar el origen, pues muchas veces son necesarias pruebas, como una analítica, para tratar de detectar el problema.

Si en cambio está relacionado con problemas psicológicos como sería estrés, falta de ejercicio o miedos, la clave será dedicarle más tiempo y buscar una rutina estable que cumpla con sus necesidades, evitando cambios bruscos.

Ya no sólo aumentar el tiempo de paseo, ir a sitios nuevos y aportarle experiencias gratificantes que le estimulen física y mentalmente, sino también en casa. Mantener un horario más o menos estándar de comidas, ofrecerle un lugar de descanso de su agrado, y darle mucho cariño y atención para que se sienta feliz e integrado en el núcleo familiar.

Es clave estar atentos a estas señales, lo que nos permitirá detectar cualquier cambio y ayudarles a recuperar su bienestar y calidad de vida.

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Imagen de Iria Bellas

Iria Bellas

Consultora veterinaria de Lenda. Licenciada en Veterinaria y Colegiada.

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