Lo mismo que los perros, los gatos pueden vomitar de manera puntual y no tener importancia, pero ojo, el vómito también puede ser señal de que algo no marcha bien y debemos estar atentos.
Causas leves por las que mi gato vomita
Entre las causas más comunes y, en principio, leves estarían:
- Comer demasiado rápido: poco después vomita la comida prácticamente entera, sin digerir.
La solución sería dar raciones más pequeñas y/o usar los llamados comederos lentos, que tienen formas en relieve en el fondo, más o menos pronunciadas, según el tamaño del animal y, sobre todo, del alimento. La comida se mete entre los distintos recovecos, lo que hace que el gato tenga que dedicar un tiempo a sacarlo y, por tanto, coma más despacio.
- Las frecuentes bolas de pelo: se puede observar la forma alargada del vómito y presencia de pelo, siendo más frecuente en época de muda, que les cae más.
La solución sería peinar mucho, sobre todo en estas épocas, para retirar el pelo muerto evitando que lo ingieran. También la administración de malta.
- Cambios drásticos de alimentación: siempre que cambiemos la dieta a nuestra mascota, el proceso debe hacerse poco a poco para evitar estos desórdenes, añadiendo primero una parte mínima del nuevo alimento a la dieta anterior para después ir aumentando la cantidad del nuevo y reduciendo la del antiguo.

Cuando el vómito en gatos requiere más atención
Hay otras causas que sí requieren atención, pudiendo ser causado por:
- Parásitos, lo cual requeriría diagnóstico y tratamiento específico.
- Problemas digestivos: gastritis, alergias, intolerancias o, muy frecuente, IBD, enfermedad intestinal crónica.
En estos casos, los vómitos son constantes y repetitivos y pueden acompañarse de diarrea.
Según el diagnóstico, puede ser necesaria una dieta específica, fácil de digerir e hipoalergénica, ya sea por una alergia o intolerancia como para facilitar la digestión en el caso de patologías gastrointestinales, tanto pasajeras como crónicas.
El pienso Gastro Cat de la línea veterinaria de Lenda cumple con estos requerimientos, siendo su ingrediente principal pescado blanco hidrolizado, para facilitar su asimilación.
Además de estas patologías, hay otras importantes por su gravedad, que cursan también con vómitos y cabría tener en cuenta:
- Obstrucción intestinal que impide el tránsito.
- Problemas renales (más común en gatos mayores).
- Pancreatitis.
- Enfermedad hepática.
Cómo saber si el vómito de mi gato es grave
¿Cómo sé entonces si estoy ante algo grave? Será importante acudir al veterinario si:
- Vómitos repetidos en el mismo día.
- Sangre en el vómito.
- Letargo o apatía.
- No quiere comer.
- Pérdida de peso.
- Dolor abdominal.
Si, por el contrario, el vómito es puntual y pasajero y no presenta otros síntomas, podemos primero instaurar un tiempo de ayuno (8-12 horas) con agua disponible, e introducir después, en pequeñas cantidades, una dieta muy digestible a la par que nutritiva como la mencionada anteriormente.
Desde luego, si el vómito no remite o va a más, debemos acudir a la clínica.


