Llega el verano, y con él las vacaciones de muchas familias. Los que convivimos con gatos nos preguntamos: ¿es mejor llevar a mi gato de vacaciones o dejarlo en casa?
Aunque nos gusta compartir nuestra vida con ellos y tenerlos siempre cerca, debemos pensar primero en su bienestar, no en lo que preferimos nosotros.
Los gatos son animales de costumbres
A diferencia de los perros, cuya gran mayoría prefiere estar cerca de sus dueños sea cual sea el contexto, los gatos suelen sentirse más seguros en un entorno que conocen. Su hogar es su refugio y allí reconocen los olores, los sonidos, sus lugares favoritos para descansar y sus rutinas diarias.
Cambiar de ambiente de forma repentina puede provocar estrés, especialmente si tienen que pasar muchas horas en el coche, tren o avión, dormir en un lugar desconocido o convivir con personas y animales que no conocen.
Por eso, en muchos casos dejarlos en casa es una opción recomendable.

Dejar a mi gato en casa en vacaciones: cuándo es recomendable
Optar por dejarlo en casa
Será una buena opción si tu ausencia será de pocos días y cuentas con alguien de confianza que pueda cuidarlo. Esta suele ser la alternativa más cómoda para tu felino.
Lo ideal es que un familiar, amigo o cuidador profesional lo visite al menos una vez al día para:
- Reponer agua fresca y comida.
- Limpiar el arenero.
- Jugar con él unos minutos y ofrecerle compañía.
- Comprobar que está bien y no presenta ningún problema de salud.
También puedes dejar varios juguetes interactivos, rascadores y algunos premios escondidos para mantenerlo entretenido durante tu ausencia.
Los gatos, si están en su ambiente, suelen estar tranquilos. Y aunque obviamente prefieren compañía, para ellos no suele ser un problema estar solos un par de días si cuentan con todo lo necesario.
Si no tienes a nadie que pueda acercarse a tu casa un par de veces al día para asear el arenero, ver que todo va bien y darle comida y agua, sin duda será mejor llevártelo que dejarlo desatendido. Por mucho que tengas automatizado el comedero, el bebedero e incluso el arenero, puede ocurrir cualquier imprevisto.
Viajar con gatos: cuándo es mejor llevar a mi gato de vacaciones y cómo prepararlo
Optar por llevarlo
Si las vacaciones son largas y no tienes a nadie que pueda hacerse cargo de tu gato, entonces sí puede ser una buena idea valorar otras opciones.
Si bien existen residencias felinas, los gatos no suelen llevar bien los cambios. Un sitio nuevo, con otros animales, rutinas completamente diferentes y sin sus tutores, puede ser muy estresante. Puestos a exponerlos a semejante cantidad de novedades, es mejor llevarlo con nosotros y por lo menos afronta las novedades con su familia.

Hay gatos que, desde pequeños, se han acostumbrado a viajar y toleran muy bien los desplazamientos. En estos casos, acompañarte puede ser una opción, siempre que el viaje esté bien planificado.
Viajar con gato puede funcionar si:
- Está acostumbrado al transportín.
- No muestra signos de ansiedad durante los trayectos.
- El destino admite mascotas y ofrece un ambiente tranquilo.
- Tendrá una habitación segura donde adaptarse poco a poco.
- El desplazamiento no será excesivamente largo o estresante.
Antes de salir, asegúrate de llevar toda su documentación, su cartilla veterinaria al día, su transportín, comida habitual, agua, arenero, arena, manta o cama favorita y algún juguete con su olor para ayudarle a sentirse más seguro.
Housesitting: una opción cada vez más conocida
Existe un nuevo concepto, denominado Housesitting, que consiste en cuidar de la mascota o mascotas de otra persona a cambio de alojamiento. Cada vez hay más páginas dedicadas a ello: poner en contacto a los tutores que necesitan cuidador, con personas que estén dispuestas a instalarse en su casa y atenderlas lo mejor posible.
El acuerdo es muy beneficioso para ambas partes, la mascota está atendida, acompañada, en su casa y manteniendo su rutina y el cuidador tiene por lo general hospedamiento gratis y puede viajar y conocer sitios nuevos.
Señales de que tu gato está estresado
Tanto si se queda en casa como si viaja contigo, conviene observar su comportamiento. Algunas señales de estrés son:
- Se esconde continuamente.
- Deja de comer o bebe muy poco.
- Maúlla de forma insistente.
- Se muestra agresivo o muy asustado.
- Hace sus necesidades fuera del arenero.
- Se acicala en exceso o pierde pelo más de lo habitual.
Si estos síntomas persisten, consulta con tu veterinario.
La clave está en conocer a tu gato
No existe una respuesta universal. Hay gatos aventureros que disfrutan explorando nuevos lugares y otros que prefieren la tranquilidad de su hogar por encima de todo.
La mejor decisión será siempre aquella que reduzca su estrés y garantice su bienestar. Antes de planificar tus vacaciones, piensa en cómo reacciona tu gato ante los cambios.


