Intoxicaciones más frecuentes en perros

Intoxicaciones en perros

Las intoxicaciones en perros son más comunes de lo que parece, y muchas ocurren con cosas cotidianas que tenemos por casa y cuyo peligro a menudo desconocemos. Si bien existen muchos tóxicos, destacaremos los más frecuentes, probablemente por el acceso habitual de nuestra mascota a ellos.

Alimentos tóxicos para perros que tenemos en casa

Algunos alimentos que para nosotros son, ya no solo inocuos, sino sanos, pueden resultar peligrosos para nuestra mascota.

Claro es el ejemplo de las uvas y las pasas, cuyo aporte bienintencionado puede acabar en disgusto.

Como comentábamos anteriormente, el mecanismo de acción es todavía desconocido, pero se ha observado fallo renal en perros desde una dosis aproximada de 32 gramos de uva por kg de peso del animal, aunque los primeros síntomas pueden aparecer mucho antes.

Aún se desconoce el modo de actuación, habiendo muchísima variación individual. Así, mientras a algunos parece no afectarles, la misma dosis en otros puede ser muy dañina.

En cuanto a las pasas, que pueden acabar siendo ingeridas por la mascota, no solo directamente, sino también camufladas en dulces y panes, tienen un margen de seguridad aún menor, pudiendo aparecer síntomas con cantidades más pequeñas, desde los 11 gramos por kilo de peso.

Respecto al chocolate, es su contenido en teobromina lo que puede resultar peligroso para nuestra mascota, cuyas dosis letales ya comentábamos en un post al respecto. Siendo además muy frecuente porque se ven muy atraídos por él, no es para menos.

Los vómitos y diarrea iniciales pueden progresar a problemas respiratorios y cardíacos, entre otros, que posteriormente pueden provocar la muerte.

La cebolla, riesgo presente en prácticamente cualquier hogar, daña los glóbulos rojos provocando anemia hemolítica. La intoxicación puede incluso producirse con pequeñas dosis consumidas en varios días. Los síntomas principales serán:

  • Debilidad y apatía
  • Encías pálidas
  • Respiración rápida
  • Vómitos o diarrea
  • Orina oscura
  • Aumento del ritmo cardíaco

Y pueden tardar en aparecer, por ello ante la sospecha debemos acudir a la clínica, sin esperar a que aparezcan.

Medicamentos humanos: una de las intoxicaciones más frecuentes en perros

Un clásico, ante la enfermedad o malestar de la mascota, se pretende aliviar los síntomas usando el botiquín casero que tenemos para nosotros y muy frecuentemente acaba en desastre.

Sobre todo a base de paracetamol e ibuprofeno, que como ya explicábamos también, tienen un margen de seguridad muy pequeño. O lo que es lo mismo, provocan, a dosis muy pequeñas, daños muy grandes, que pueden llegar a lesiones graves e incluso la muerte en una sola toma.

Venenos, insecticidas y productos químicos peligrosos para perros

Destacando en este grupo los ya comentados:

  • Raticidas: son anticoagulantes y su enorme peligro se debe sobre todo a que los síntomas de las hemorragias internas que provocan tardan en aparecer, y para entonces muchas veces es tarde.
  • Molusquicidas: venenos para babosas y caracoles. Intoxicación extremadamente frecuente puesto que su color, olor y sabor atrae a la mascota, que suele comer una cantidad considerable de veneno que además tiene un desenlace muy rápido y fatal, que ocurre por insuficiencia respiratoria. Ante la ingesta ¡o sospecha!, sea la cantidad que sea, acudir al veterinario de manera urgente.

Entre los productos químicos destaca el anticongelante que, por su sabor dulce, es una intoxicación habitual.

Los vómitos y síntomas neurológicos aparecen pronto tras la ingesta, pero después parecen remitir. Y cuando el tutor ya bajó la guardia, dos o tres días después, tiene lugar una reaparición de los síntomas anteriores, que pueden ir acompañados de convulsiones, y el fallo renal.

Y por último, no muchas veces comentada pero, desgraciadamente, uno de los posts más vistos en nuestra web, la intoxicación por marihuana, producida generalmente por un despiste de un tutor consumidor de la misma.

Provoca incoordinación de movimientos, ataxia, pupilas dilatadas, aspecto deprimido, elevación o disminución de la frecuencia cardíaca, taquicardia o bradicardia, salivación, hiperexcitabilidad, temblores e hipotermia, pudiendo llegar a ser letal.

Ante cualquiera de estas o cualquier otra intoxicación, o simplemente la sospecha de ello, será crucial acudir al veterinario de manera urgente, sin provocar el vómito ni intentar ninguna otra técnica a no ser que así nos lo indique el veterinario previa llamada telefónica.

En estos casos la urgencia es inmediata y cada segundo puede ser importante, de cara a que el veterinario pueda eliminar el tóxico, aplicar el antídoto y/o tratamiento oportuno, diferente en cada caso.

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Iria Bellas

Consultora veterinaria de Lenda. Licenciada en Veterinaria y Colegiada.

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