Gatos en verano: calor y riesgo de golpe de calor
¿Los gatos soportan mejor el calor que los perros?
Podría decirse que lo llevan mejor, sí; no por eso están exentos de riesgos. Evolucionaron en ambientes desérticos y son muy eficientes conservando agua. Además, suelen reducir su actividad durante las horas más calurosas y buscan automáticamente superficies frescas para descansar.
¿Entonces los gatos no pasan calor?
Sí, pasan calor, pero toleran mejor las altas temperaturas que muchas otras especies. De todos modos, los gatos también pueden sufrir estrés por calor e incluso un golpe de calor si las temperaturas son extremas y no disponen de agua, sombra o un lugar fresco donde refugiarse.
¿Qué gatos tienen más riesgo de sufrir un golpe de calor?
Los gatos mayores, cachorros, obesos, braquicéfalos (como el Persa), aquellos con enfermedades cardíacas o respiratorias y los que viven en viviendas muy calurosas sin buena ventilación.
¿Cómo puedo saber si mi gato está pasando calor?
Puede jadear (algo poco habitual en gatos), respirar con dificultad, mostrarse muy decaído, buscar constantemente lugares fríos, salivar más de lo normal o presentar debilidad. Si aparecen estos signos, debe ser valorado por un veterinario cuanto antes. Como decíamos, aunque el golpe de calor es menos frecuente, es posible y peligroso.
Hidratación y alimentación de los gatos en verano
¿Necesitan beber más agua en verano?
Sí. Con el calor aumenta el riesgo de deshidratación. Es recomendable colocar varios bebederos repartidos por la casa, cambiar el agua con frecuencia, asegurándose de que siempre esté limpia y fresca, y ofrecer también alimento húmedo para incrementar su ingesta de líquidos.
¿Es buena idea poner hielo en el agua?
Puede hacerse en pequeñas cantidades si al gato le resulta agradable, pero no es imprescindible; con que esté siempre fresquita es suficiente.
¿Es normal que coma menos en verano?
Es relativamente frecuente. Las altas temperaturas pueden reducir ligeramente el apetito. Mientras mantenga una buena hidratación, un estado general normal y siga comiendo, aunque sea algo menos, no suele ser preocupante. Si deja de comer por completo durante más de 24 horas, es recomendable acudir al veterinario.
¿Cómo sé si mi gato está deshidratado?
Puede mostrarse más apático, tener las encías secas, los ojos ligeramente hundidos o perder elasticidad en la piel. Ante cualquier sospecha de deshidratación, especialmente en gatos mayores o enfermos, conviene acudir a la clínica veterinaria.

Cómo refrescar y cuidar a un gato en verano
¿Es recomendable mojar al gato para refrescarlo?
Solo si el propio gato lo tolera, lo cual no es muy frecuente. Nunca debe forzarse. Es más eficaz mantener la vivienda fresca, ofrecer superficies frías donde tumbarse y asegurar una buena hidratación.
¿Debo cortarle el pelo en verano?
En la mayoría de los casos no. El pelo también actúa como aislante frente al calor y protege la piel del sol. En gatos de pelo largo es preferible un buen cepillado para eliminar el pelo muerto antes que un rasurado, salvo indicación veterinaria.
¿Los gatos pueden quemarse con el sol?
Sí. Los gatos de pelo blanco o con zonas despigmentadas, especialmente en orejas y nariz, son más sensibles a las quemaduras solares y presentan mayor riesgo de desarrollar lesiones cutáneas.
¿Puedo dejar al gato en una terraza o balcón?
Solo si dispone siempre de sombra, agua fresca y protección frente a caídas. Nunca debe permanecer en un espacio cerrado expuesto al sol directo durante horas.
¿Debo llevar a mi gato de vacaciones?
Como decíamos, es importante valorar cada caso. La mayoría se adaptará mejor permaneciendo en su hogar con una persona de confianza que cubra sus necesidades diarias. Los cambios de ambiente suelen generarles bastante estrés, pero todo dependerá del carácter del animal y el tiempo que vayamos a estar fuera.
¿Qué puedo hacer para ayudar a mi gato a mantenerse fresco?
- Mantén la casa ventilada.
- Baja las persianas en las horas centrales del día.
- Coloca varios puntos de agua.
- Ofrece comida refrescante: alimentos frescos y comida húmeda refrigerada, que además de refrescar proporciona hidratación extra.
- Facilítale superficies frescas: normalmente ellos buscan por sí mismos los lugares más frescos de la casa, como el suelo de baldosas. También puedes colocar una esterilla refrigerante diseñada para mascotas o una toalla ligeramente húmeda sobre una superficie donde le guste descansar.
Con agua fresca, una buena hidratación, zonas de descanso frescas, la mayoría de los gatos pueden pasar el verano de forma tranquila y segura. Ante cualquier duda o si notas cambios en su comportamiento, consulta con tu veterinario.


