Tu gato también nota la llegada del otoño

Gatos en otoño

Llega el otoño, se reducen las temperaturas y las horas de luz y, en general, recuperamos las rutinas que habíamos alterado durante el verano.

¿Cómo puede cambiar esto a nuestros gatos?

Aunque no salgan a pasear ni sean conscientes del calendario, ellos también pueden percibir estos cambios. La cantidad de luz, la temperatura ambiental, nuestros propios horarios y el tiempo que pasan activos pueden influir en sus rutinas.

Más horas de sueño y lugares cálidos para los gatos en otoño

Los gatos duermen gran parte del día. Con la llegada del otoño podemos observar que algunos gatos pasan todavía más tiempo durmiendo, lo cual en principio sería completamente normal.

Lo importante es aprender a diferenciar entre un gato que descansa más y un gato que está apático.

Serían signos de alarma que se esconda más de lo habitual, que juegue menos y pierda interés por cosas que normalmente le gustaban, que deje de acicalarse, parezca encontrarse mal o presente cambios de apetito.

Si bien puede haber pequeños cambios, el otoño no debe convertirse en una explicación para cualquier cambio de comportamiento.

Hay una imagen que anuncia la llegada del otoño: nuestro gato hecho una bola encima de una manta, junto a un radiador o en ese lugar de la casa donde entra un pequeño rayo de sol.

Y no es casualidad, ellos tienen una temperatura corporal más elevada que la nuestra y, cuando baja la temperatura ambiental, pueden buscar activamente lugares que les proporcionen calor y confort.

Menos horas fuera, más importancia al entorno del gato

Aunque muchos gatos ya viven exclusivamente en interiores, el cambio de estación puede hacer que incluso aquellos que tienen acceso al exterior reduzcan sus salidas.

Menos tiempo explorando significa que el entorno de casa adquiere todavía más importancia, quizá necesita nuevas oportunidades para desarrollar comportamientos naturales: explorar, esconderse, trepar, rascar, acechar, jugar o buscar alimento, por lo que puede ser un buen momento para incorporar o renovar areneros, juguetes, torres y/o rascadores.

No se trata de llenar la casa de cosas, sino de darle posibilidades de comportarse como un gato.

Comportamiento de los gatos en otoño

Cambios en la ración de los gatos en otoño

No debemos asumir que con la llegada del frío necesita más alimento, solo porque parezca tener más apetito.

Por mucho que tratemos de estimularlo y aumentar su actividad física, como es evidente, un aumento del tiempo de descanso supone una reducción de la actividad física.

Y esto es especialmente importante en gatos que viven exclusivamente en interiores, pues puede traducirse en un aumento de peso, por lo que podría ser necesario revisar su ración a la baja.

Otoño, momento de observar a tu gato

Tampoco podemos echar la culpa de cualquier síntoma al cambio de estación, y este puede ser un buen momento para hacer nosotros mismos una pequeña revisión de nuestro gato: posibles cambios de peso o de apetito, variaciones en la ingesta de agua, reducción de movilidad, cambios en el uso del arenero, aumento o déficit de acicalamiento, comportamiento apático o incluso asustadizo…

Conocer a nuestro gato nos ayuda a detectar cuanto antes que algo no encaja, lo cual será clave para su bienestar pues, desgraciadamente, los gatos son expertos en ocultar su malestar y es habitual que cuando aparecen los primeros síntomas la enfermedad ya esté avanzada.

Por eso será crucial aprender a interpretar esos pequeños cambios que ellos no pueden explicarnos con palabras, para así hacer un chequeo veterinario a tiempo. Es recomendable hacer un seguimiento al comportamiento de los gatos en otoño para evitar cualquier incidente.

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Imagen de Iria Bellas

Iria Bellas

Consultora veterinaria de Lenda. Licenciada en Veterinaria y Colegiada.

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