¿Pueden dormir los gatos a la intemperie en invierno?

gatos a la intemperie en invierno

Parece que llega el frío de verdad. Amanecemos con los campos blancos de hielo, el parabrisas congelado y condensación en las ventanas.

En estas frías noches los amantes de los gatos nos preguntamos: ¿Qué será de los que duermen en la calle?

Algunos tenemos gatos que entran y salen con mayor o menor libertad. O alimentamos gatos de la calle. Si una noche no aparecen, sobre todo si hace frío, nos preguntamos si estarán bien.

¿Qué ocurre si los gatos duermen a la intemperie en invierno?

Gato buscando refugio del frío en invierno

Hay miles de variantes, ya sea por el clima o las condiciones individuales del gato. Pero en principio, aunque pueda sonar tajante, los gatos están preparados para sobrevivir en el exterior, debido a su grasa corporal y grueso manto.

Sin olvidar que, por un lado, no van a dormir literalmente a la intemperie, son especialistas en buscar lugares cubiertos y calentitos. Jamás encontrarás un gato (a no ser que esté herido o tenga algún problema de movilidad) durmiendo al raso en un descampado una noche gélida. Ellos siempre siempre encontrarán un refugio, más o menos confortable y caliente. Cuando cae la noche y el frío llega, desaparecen en su refugio.

Riesgos del frío en gatos que viven en el exterior

Y por otro no debemos olvidar que, aunque pueden sobrevivir a las noches en el “exterior”, sin duda el frío (que no padecen los gatos indoor) afecta a su salud y sistema inmune, haciéndolos en ocasiones más sensibles a enfermedades y al empeoramiento de las mismas.

El riesgo en la calle siempre va a ser mayor, ya no sólo por posibles infecciones bacterianas y virus, que muchas veces encuentran en el frío a su principal aliado, sino también por muchos otros peligros como atropellos, peleas entre ellos…

En cualquier caso no se puede generalizar, y cuando decimos que pueden sobrevivir en el exterior, estamos hablando de un gato adulto sano. No serían aptos para ello, y efectivamente podrían no sobrevivir: los gatitos cachorros, gatos ancianos o aquellos que están enfermos. Y sin duda gatos sin pelo, que no pueden permanecer en el exterior.

Además de estas condiciones particulares que los harían no aptos para la intemperie, pueden ocurrir situaciones meteorológicas extremas. Los gatos de una zona están preparados para soportar el frío habitual del invierno. Si ocurre una bajada drástica con temperaturas extremas, sin duda podría tener consecuencias como hipotermia e incluso congelación.

Cómo ayudar a gatos callejeros en invierno: refugios y comida

Pero creo que más allá de si ellos pueden o no sobrevivir no debemos olvidar que el que puedan soportarlo no quiere decir que sea agradable, ni mucho menos lo ideal para su salud ni para su calidad de vida. En la mayoría de los casos no tienen otra opción y cualquier cosa sería mejor que la calle fría.

Por eso creo que, si está en nuestra mano ayudarles a hacerlo un poco más llevadero, deberíamos tratar de hacerlo.

  • Mantas viejas, o incluso trapos o toallas, que para nosotros no son significativos, pero si las colocamos en ese agujerito, soportal o edificio en ruinas donde suelen dormir, haremos su noche más llevadera. Pues un trapo bajo el cuerpo es más suave y cómodo que el suelo o el cemento.
  • Casetas caseras, aunque sea una simple caja de cartón que íbamos a tirar. El cartón aísla muchísimo del frío y sin duda dentro se notará mucho menos el viento y la corriente. La abertura ideal sería la justa para que entre el gato. Si encima metemos dentro una mantita, será para ellos el mejor regalo.
  • Alimentación: Sin duda el frío se soporta mejor con el estómago lleno y las calorías que aporta el alimento. Si bien los gatos de la calle suelen cazar y son capaces de obtener su propio alimento, la época fría suele complicarlo, entre otras cosas por la menor presencia de aves o las dificultades del clima lluvioso, por tanto más que nunca agradecerán un cuenco de comida, mejor aún si es caliente.

Esta caseta la hice únicamente con una caja de cartón que cubrí con una camiseta vieja. La entrada es el agujero de la camiseta por el que metemos la cabeza y simplemente hay que anudarla por detrás.

Si queremos algo más efectivo y confortable, ya sea porque nuestro gato duerme en una finca, terraza o patio o porque queremos ayudar a algún gato de la calle, por ser asiduo en nuestra zona o tener especial necesidad de refugio (enfermo, herido, cachorro…) hay casetitas térmicas comerciales e incluso mantas autocalefactables que retienen el propio calor de su cuerpo.

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Imagen de Iria Bellas

Iria Bellas

Consultora veterinaria de Lenda. Licenciada en Veterinaria y Colegiada.

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