10 señales de que tu gato está enfermo (y pueden pasar desapercibidas)

Un gato que está enfermo

Aunque pueda parecer que tienen mucho en común, los gatos y los perros tienen muchas diferencias. Una de las más importantes es que los gatos no muestran el dolor, o si lo hacen, es cuando el gato está enfermo de gravedad, pudiendo ser tarde.

Si bien en los perros la enfermedad suele apreciarse en su actitud, apatía e incluso manifestar dolor o molestias llorando, gimiendo o no queriendo moverse, los gatos son estoicos por naturaleza, y pueden estar soportando procesos importantes y graves sin que nos demos cuenta.

El gato hace vida normal, y esto hace creer al tutor que está bien, pero el problema es que son especialistas en ocultar cualquier debilidad.

Es su instinto natural, ya que en la naturaleza mostrarse débil o dolorido supone un peligro, y aunque un gato doméstico está seguro en su casa, este instinto permanece.

Nuestra misión como tutores es estar especialmente atentos para ser capaces de detectar cualquier cambio y poder atajar el problema antes de que sea demasiado tarde, teniendo en cuenta que lo más habitual es que cuando notamos algo, el problema lleve ahí días o semanas.

Un gato que está enfermo en el veterinario.

10 señales de que tu gato está enfermo y pueden pasar desapercibidas

10 señales silenciosas y habituales de que tu gato está enfermo:

  1. Deja de comer o come menos. Es algo que sólo podrá detectar el tutor atento que conoce a su gato. Pues a veces no es inapetencia total, sino que simplemente reduce su ingesta diaria. Quizá muy poco al principio. Es una señal importante a la que no debemos quitar importancia pues puede ir empeorando.
  2. Bebe más agua de lo normal. Puede indicar problemas renales o diabetes.
  3. Cambios en el arenero. Una de las ventajas de los gatos es que el propio arenero nos puede dar muchísima información sobre su salud. Cualquier cambio debe ser tenido en cuenta, ya sea estreñimiento o diarrea, que pueden indicar patologías, sobre todo digestivas, como el cambio de coloración, presencia de sangre, de un leve tono rosado a rojo absoluto, u orinar fuera del arenero, pueden ser indicativos de problemas urinarios, extremadamente frecuentes en gatos.
  4. Deja de acicalarse. Los gatos son limpios e higiénicos por naturaleza, es más que probable que un gato que deja de lamerse y limpiarse no se encuentre bien.
  5. Está más apagado. Parece estar falto de energía.
  6. Se esconde más de lo habitual. Uno de los signos más claros de dolor o estrés, nos evita.
  7. Cambios de carácter. Más agresivo, arisco o distante sin motivo aparente.
  8. Respiración rápida o rara. Cualquier señal de problema respiratorio es motivo de urgencia y no debemos esperar.
  9. Pierde o gana peso sin explicación. A veces pasa desapercibido hasta ser bastante evidente y es importante tenerlo en cuenta.
  10. Maúlla diferente, más o menos. Si bien no son de manifestarse llorando y gimiendo como los perros, el cambio de vocalización o insistencia dice mucho.

Errores comunes cuando un gato está enfermo

Son errores muy comunes pensar que los gatos son así, no llevarlo a la clínica al notar algo diferente, pensar que “ya se le pasará”, cambiar su comida a la ligera y sin control o no revisar su arenero a diario.

Un gato que está enfermo descansando.

Qué hacer ante cualquier cambio en tu gato

Debemos:

  • Estar atentos a sus patrones de bebida, comida y comportamiento para detectar cualquier cambio.
  • Revisar su arenero concienzudamente cada día.
  • Jamás automedicar.
  • Consultar cuanto antes al Veterinario ante cualquier mínimo cambio.

Los gatos, a diferencia de algunos perros, no exageran. Todo lo contrario, soportan muchísimo antes de mostrar síntoma alguno, por tanto si aprecias cualquier mínimo cambio debes extremar tu atención y consultar cuanto antes a su Veterinario.

La atención al detalle puede salvar a tu gato, y actuar a tiempo ayudará a aumentar su longevidad y calidad de vida.

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Iria Bellas

Consultora veterinaria de Lenda. Licenciada en Veterinaria y Colegiada.

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