Dieta carnívora en perros: ¿realmente deben comer solo carne?

Dieta carnívora en perros: De un corto tiempo a esta parte son frecuentes afirmaciones de este tipo:

“Hay que respetar su origen salvaje y carnívoro.”

“Los perros son descendientes de los lobos y debemos tratarlos como tal.”

Defendiendo una dieta “natural”, bien sea carne cruda, cocinada o un pienso sin apenas nada más que carne. 

Si. El perro desciende del Lobo. , su origen es Carnívoro. Y sí, el componente principal (mayoritario) de su dieta debe ser carne o pescado, eso no admite gran discusión.

Incoherencias entre la vida moderna del perro y su origen salvaje

Todo esto es cierto. Pero debemos ser coherentes y fieles a aquello que defendemos en todos los aspectos. Porque es habitual que aquel que viene a la clínica diciendo que quiere alimentar a su perro como un lobo, a lo largo de la misma conversación comente también que el perro vive en un piso, con calefacción, una cama ergonómica y le pone un chubasquero cuando llueve. Le lava los dientes cada dos días, pide un limpiador para las orejas, cita para la peluquería y un elevador para el cuenco de la comida, con el fin de mejorar la digestión.

Cambios físicos y psicológicos fruto de la domesticación

Cuando escuchemos que la dieta carnívora en perros es necesaria, debemos tener presente que un lobo pasaba frío, dormía en el suelo duro, estaba sucio y mojado y comía lo que podía. Todos somos capaces de comprender que estos cambios se deben a la domesticación, a la vida compartida perro-humano y que mejora la calidad de vida de ambos. El perro se adaptó, de manera más o menos forzosa, a la vida con el ser humano, y esto supuso cambios, no solo en su psicología, sino también en su físico. Por ejemplo, un lobo/perro en estado salvaje mudaría su pelaje principalmente en primavera y otoño, regulándose por sus necesidades y el fotoperíodo.

Un perro suelta pelo en mayor o menor medida durante todo el año porque viven en una casa con luz y calefacción y no perciben de manera tan brusca el cambio de estación al no afectarles el cambio de temperatura ni las horas de luz. Su dentadura es diferente también, ya no necesita cazar ni desgarrar. Por no hablar de su complexión y las diferentes razas, que fueron surgiendo por intereses estéticos humanos, cuya selección artificial da lugar a numerosos problemas de salud y hace que algunos, se parezcan más a ratas grandes que al originario lobo. 

Dieta carnívora en perros

¿Es lógico que una señora con un Carlino vestido con Jersey, que a penas puede respirar, mucho menos cazar algo, acuda a la clínica interesándose por alimentarlo como su ancestro, el lobo, cuando es el ser humano quien se encargo de re-diseñarlo a su antojo? 

Si podemos asumir estos cambios, más o menos beneficiosos, pero indiscutiblemente existentes, ¿por qué en cambio, existe tanto debate en cuanto a la la dieta carnívora en perros

¿Qué papel juega la alimentación en la evolución del perro?

Si bien originalmente era común la dieta carnívora en perros, su convivencia con el ser humano supuso un cambio en su alimentación para adaptarse a nuestras costumbres, y al alimento humano. Probablemente, la selección hizo su parte, haciendo que se incorporaran a nuestras vidas aquellos más adaptados a la convivencia con humanos, ya sea por su carácter y docilidad, acercándose más a los asentamientos humanos primitivos, o por adaptarse mejor a su forma de vida (alimentación).

Esto hizo que su fisiología y sistema digestivo se fuera adaptando a aquello que se le ofrecía o tenía disponible, siendo importante resaltar aquí el término epigenética, que hace referencia a la influencia del entorno o estilo de vida en nuestros genes y los de nuestra descendencia. Recientes estudios muestran que fruto de esta convivencia se produjo un cambio en el genoma del perro que modifica su metabolismo, permitiendo la absorción y correcta metabolización de otros alimentos (hidratos de carbono) aparte de carne pudiendo pasar a considerarse Omnívoros o Carnívoros no estrictos.

Por tanto, está más que probado que, por ejemplo, el cereal puede, no solo ser digerido correctamente, sino también aprovechado de manera beneficiosa. 

Para la dieta carnívora en perros pensemos que el estilo de vida de nuestras mascotas en nada se parece al que llevaba el lobo, por lo general son más sedentarios, sus necesidades de energía y proteína no son las mismas. Además, obviamente tienen siempre disponibilidad de alimento. El hidrato de carbono aporta energía, fibra y además sacia, evitando el exceso de proteína y grasa en un animal que, a diferencia del lobo, no pasa frío ni grandes tiempos de ayuno.

Cereales en la dieta canina: beneficios, mitos y realidades

Si bien es cierto que la carne (o pescado) debe seguir siendo el ingrediente mayoritario en su alimentación. El hecho de que puedan digerir cereales no justifica abusar de ellos en detrimento de otros ingredientes. Durante muchos años se formularon dietas de muy dudosa calidad, prácticamente a base de cereales, lo cual, en menor medida, se sigue haciendo en algunos casos con el fin de abaratar costes.

No solo se trata de la dieta carnívora en perros También hay que tener en cuenta a aquellos animales en los que, por un problema de alergia o digestivo, los cereales (como cualquier otro ingrediente) no estuvieran indicados. Siendo esta una necesidad particular de estos animales que muchas veces se extrapola erróneamente a todos cuando, si bien es cierto que algunos cereales como el trigo son bastante alergénicos, también lo son otros alimentos como el huevo o el pollo y no por ello se eliminan de la dieta de animales sanos. 

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Iria Bellas

Consultora veterinaria de Lenda. Licenciada en Veterinaria y Colegiada.

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