¿Es cierto que no es necesario desparasitar internamente a nuestras mascotas de manera periódica?

desparasitación interna

La desparasitación interna consiste en eliminar los parásitos que viven dentro del organismo de la mascota, principalmente gusanos intestinales como lombrices y tenias. Es una medida fundamental para la salud de perros y gatos, además algunas de estas infestaciones también pueden afectar a las personas.

Como explicábamos en otro post, los parásitos internos son habituales, siendo el riesgo variable según zonas, por ello es importante que sea el Veterinario quien establezca la pauta, pues sabe frente a qué parásitos proteger según la zona en que viva y su estilo de vida.

Esta desparasitación puede hacerse de diferentes formas:

  • Comprimidos.
  • Pastas orales.
  • Pipetas de acción combinada (interna y externa, según el producto).
Veterinario examinando a un gato durante una revisión de salud

Desparasitación interna periódica: ¿prevención o tratamiento?

Hasta hace nada, se solía recomendar por norma la desparasitación periódica de manera sistemática, normalmente cada 3 meses.

Esta pauta instauró la creencia de que así se previenen los parásitos internos, manteniéndolos a raya, lo mismo que en el caso de la desparasitación externa.

Pero mientras la externa sí suele prevenir reinfestaciones, la interna únicamente sirve para eliminar todo parásito que pudiera haber en el momento de la toma, pero no evita que a los pocos días vuelva a reinfestarse, no protege.

¿Entonces por qué se desparasita internamente de manera pautada?

Riesgo, estilo de vida y resistencia a antiparasitarios

La desparasitación periódica (mensual o trimestral) podría estar indicada bajo consejo de su Veterinario según el riesgo, teniendo en cuenta zona, estilo de vida y posible convivencia con niños o personas inmunodeprimidas.

Pero, salvados estos casos, la corriente está cambiando y cada vez son más los veterinarios y tutores que prefieren evitar la desparasitación interna sistemática e indiscriminada, porque puede no ser necesaria y tiene varios inconvenientes:

Favorece la aparición de resistencias

El uso repetido de antiparasitarios cuando no existe una necesidad real puede seleccionar parásitos resistentes a los tratamientos.

No todos los perros tienen el mismo riesgo

El riesgo de infección depende de factores como:

  • Edad del animal.
  • Acceso al exterior.
  • Hábitos de caza o carroñeo.
  • Contacto con otros animales.
  • Presencia de niños o personas inmunodeprimidas en el hogar.
  • Zona geográfica.

Por ejemplo, un perro urbano que únicamente sale de paseo por zonas pavimentadas tiene un riesgo muy diferente al de un perro que vive en el campo.

Entonces es lógico pensar que quizá no necesiten los mismos tratamientos.

Perro corriendo en una zona de hierba, ejemplo de mascota con acceso al exterior

Por todo ello el enfoque está cambiando a uno más preciso y personalizado teniendo en cuenta cada caso, disminuyendo la exposición del animal a principios activos innecesarios y pudiendo además reducir costes para el propietario sin comprometer la salud del perro.

Análisis coprológico: desparasitar solo cuando es necesario

Pero entonces ¿no se desparasita?

Sí claro, la recomendación es siempre desparasitar, las consecuencias de las parasitaciones pueden ser graves.

Pero el tutor, con su veterinario, tendrán que decidir si hacerlo de manera periódica o por el contrario sólo cuando es estrictamente necesario.

¿Y esto cómo se sabe?

En lugar de “desparasitar por si acaso” lo que seguramente implica muchos tratamientos que realmente son innecesarios, se puede hacer primero un análisis coprológico (de heces), que no es más que recoger las heces de la mascota y llevarlas al veterinario para que las analice.

Si no tiene parásitos, nos ahorramos una desparasitación innecesaria.

Si efectivamente los tiene, podemos dar un tratamiento específico para ese tipo concreto de parásito, lo que asegura el éxito del tratamiento y evita el uso de principios activos innecesarios.

En la medicina animal, lo mismo que en la humana, no hay una verdad absoluta, ni una única manera de hacerlo bien.

Ambas opciones: desparasitar de manera periódica o hacerlo tras un análisis coprológico si es necesario son válidas, siempre que se tengan en cuenta las circunstancias específicas de cada animal y el respaldo de su veterinario.

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Imagen de Iria Bellas

Iria Bellas

Consultora veterinaria de Lenda. Licenciada en Veterinaria y Colegiada.

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