La primavera ya está aquí y es sin duda una de las mejores épocas del año para disfrutar con nuestro perro: días más largos, temperaturas agradables y más tiempo al aire libre. Sin embargo, también trae consigo nuevos retos para la salud y el bienestar canino que debemos tener en cuenta.
Alergias en perros en primavera: síntomas a los que prestar atención
Alergias
Al igual que las personas, los perros pueden sufrir alergias ambientales que a menudo repuntan con la llegada de la primavera; polen, ciertas plantas y, sin duda, la más frecuente, los ácaros.
El cambio en el estilo de vida de nuestros peludos es en parte responsable de la aparición de este tipo de alergia, pues viven gran parte del día en el interior, aumentando el contacto y exposición a los ácaros. Estos son más frecuentes en primavera puesto que sus condiciones óptimas de vida son 20 grados de temperatura con una humedad en torno al 70%, lo que hace de la primavera, con sus lluvias y temperaturas suaves, el momento óptimo para su proliferación. Como bien sabemos, están presentes sobre todo en lugares como almohadas, colchones o alfombras, que por otro lado son los lugares favoritos de nuestro perro.
Síntomas más frecuentes:
- Enrojecimiento y picor de la piel sobre todo en cabeza, patas, cara interna del muslo y base de la cola.
- También es común la inflamación entre los dedos y muchas veces del canal auditivo.
- Este picor, a su vez, da lugar a un intenso rascado que provoca heridas susceptibles de ser colonizadas por hongos y bacterias, originando un problema secundario y agravando el cuadro inicial.
- El picor se incrementa y con él el rascado, lamido compulsivo, sacudida de orejas, granos, piel irritada, otitis recurrentes y piel en general seca y casposa.
Ante esta sintomatología será necesario acudir al veterinario para dar con la causa y tratar en consecuencia.
Parásitos en primavera: cómo proteger a tu perro
Parásitos
Durante el invierno la carga parasitaria es menor y muchos tutores bajan la guardia en cuanto a lo que desparasitaciones se refiere. Esto hace que a menudo la llegada de la primavera nos pille “al descubierto”, siendo un blanco fácil para parásitos al no estar protegidos.
Con el aumento de la temperatura, proliferan pulgas, garrapatas y mosquitos, que no solo molestan, sino que pueden transmitir enfermedades graves.
Prevención
Por ello será importante anticiparse con el antiparasitario de elección antes de la llegada masiva de parásitos.
También revisar el cuerpo del perro después de paseos por zonas con vegetación.

Muda de pelo e hidratación en primavera
Muda de pelo
Otro de los hándicaps de la época es el cambio de pelaje. Para adaptarse al calor, sueltan el manto gordo y espeso del invierno para dar paso a un pelaje más ligero, suponiendo una enorme caída.
Es algo inevitable pero el cepillado frecuente ayudará a acelerar el recambio.
Hidratación y primeros golpes de calor
Aunque no es verano, las temperaturas pueden subir lo suficiente como para afectar a tu perro, pudiendo sufrir un golpe de calor, siendo las principales señales de alerta:
- Jadeo excesivo.
- Lengua pegajosa.
- Corazón acelerado (taquicardia).
- Tambaleos, pérdida de conciencia.
- Piel seca y caliente.
- Falta de respuesta a las órdenes.
- Debilidad y apatía.
- En casos más graves: vómitos o diarrea con sangre, temblores, convulsiones e incluso la muerte.
Qué hacer ante un golpe de calor en tu perro
Será motivo de consulta de urgencia. Si previamente se refresca con agua esta debe ser tibia, nunca helada ni con hielo, ya que el choque de temperaturas puede ser mortal. Refrescaremos patas, barriga, cuello e incluso la boca, pero sin forzar a beber.
Si bien puede apreciarse una mejoría, tras el golpe de calor debemos acudir igualmente al veterinario. Es importante que lo examinen y se aseguren de que todo está bajo control y no corre peligro.
La clave en este caso será siempre la prevención; agua fresca y sombra siempre disponibles, evitar coches cerrados y pasear en las horas más frescas.
En resumen, atención a posibles alergias, desparasitación al día, mucho cepillado y agua y sombra siempre disponibles. Con estas mínimas precauciones tu perro podrá disfrutar de esta época al máximo: sano, activo y feliz.


