Con la Navidad ¡llegan las comilonas llenas de manjares y caprichos culinarios!

En estas cenas y comidas familiares, todos disfrutamos de apetecibles platos y alimentos, muchas veces reservados para ocasiones especiales. Por eso es habitual tener la tentación de hacer participes de ello a nuestros queridos peludos pues, con la mejor intención, queremos que ellos también disfruten de estas fechas especiales concediéndoles algún capricho excepcional fuera de su comida habitual.

Con la consigna de por un día no pasará nada o también para ellos es Navidad, muchas veces , aún desde la mejor de las intenciones, acabamos haciéndoles pasar un mal rato navideño, que puede incluso echar por tierra la celebración en cuestión y acabar con una visita al veterinario.

Así que, para evitar que esto pase, te dejamos unos consejos sobre qué alimentos NO deben formar parte de su cena para que todos disfrutéis de una gran Navidad.

 

🦴Huesos🦴

 

Aunque ya todos conocemos el peligro que suponen los huesos e intentamos evitarlo en el día a día, la ocasión especial parece la excusa perfecta para lanzarle a nuestro peludo un hueso del pollo o del pavo que estamos comiendo. Estos huesos cocinados y pequeños son especialmente peligrosos ya que pueden romperse y astillarse, clavándose en su boca o aparato digestivo, dando lugar a graves perforaciones u obstrucciones que muchas veces necesitan intervención quirúrgica. Además, pueden provocar estreñimiento, atragantamientos o incluso asfixia por lo que ¡fuera huesos!

 

🧅Cebolla, sal y otros condimentos🧂

 

Es importante que tengas en cuenta que nuestra comida está aderezada para nosotros y lo que para nosotros es sólo un complemento para dar sabor, para ellos puede ser un peligro. Aunque toleran bien pequeñas cantidades de sal, hay alimentos que tienen gran cantidad y pueden ser tóxicos, dependiendo de la cantidad ingerida y del peso del animal. Junto con esto, la cebolla que añadimos a tantos de nuestros alimentos, es mucho más peligrosa de lo que se piensa, pudiendo dar lugar a una grave anemia con dosis relativamente pequeñas.

 

🥛Leche y queso🧀

 

Una vez superada la etapa de cachorros, en la que perros y gatos, al igual que el resto de mamíferos se alimentan exclusivamente de leche materna, dejan de producir la enzima necesaria para digerirla (llamada lactasa) por lo que si, posteriormente, consumen leche y/o derivados, muchos no pueden digerirlos dando lugar a dolor estomacal, gases y diarrea.

 

🍫Chocolate🍫

 

El chocolate es muy tóxico para perros y gatos. El componente tóxico es la Teobromina. El efecto dependerá de la dosis, el tamaño del animal y el tipo de chocolate, siendo como es lógico más tóxico cuando más negro (puro) es. Los síntomas iniciales son vómitos y diarrea y es muy importante acudir al veterinario pues el cuadro puede ser muy grave.

 

🍇Uvas y pasas🍇

 

En este caso los primeros síntomas de intoxicación también son vómitos y diarrea, pudiendo dar lugar a una grave y fatal insuficiencia renal. A diferencia de lo que se cree, las dosis tóxicas son pequeñas, siendo mayor la toxicidad de las pasas.

 

Es cierto que algunos peludos son más tolerantes que otros a alimentos como las uvas o los lácteos pero teniendo en cuenta la cantidad de deliciosas opciones que hay para ellos, te recomendamos que te lo pienses muy bien a la hora de compartir tu comida con ellos y que priorices su salud por encima de los caprichos.

Además, si quieres darle un premio especial en estos días, utiliza la alimentación húmeda o unos deliciosos snacks naturales específicos para ellos con los que, sin duda, ¡tu peludo disfrutará mucho más estas navidades!

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