Una duda muy habitual, y más ahora que el verano está a la vuelta de la esquina, es la que tiene que ver con el consumo normal de agua diaria de un gato o un perro.

Teniendo en cuenta que cada uno bebe lo que le apetece y es un dato muy variable de un peludo a otro, esta información puede parecerte un poco irrelevante…Sin embargo, que conozcas un dato aproximado o más bien el rango de toma diaria que está dentro de la normalidad, puede ser realmente importante para detectar posibles patologías ya que algunas se pueden descubrir, entre otras cosas, por un consumo exagerado o muy reducido de agua.

 

¿Cuál es el consumo normal?

 

El consumo normal sería de como mínimo de 40 ml (50ml en el caso de los gatos) y como máximo de 100 ml. por cada kg. de peso corporal al día.

Como ves este rango es bastante amplio pero varía mucho dependiendo de diferentes factores como:

  • Alimentación: lógicamente si tu perro o gato come alimento seco (pienso) necesitará beber más que uno que se alimenta con comida húmeda, ya que esta segunda tiene un aporte de agua en el alimento.
  • Actividad física: nada tendrá que ver la ingesta de agua de un animal activo que practica mucho deporte con la de uno más sedentario que pasa más tiempo en casa.
  • Clima: obviamente, el clima es uno de los factores determinantes en este tema. Si vives en una zona con un clima cálido, tu peludo necesitará hidratarse más veces que si vives en una zona fría. Esto también pasa con el cambio de estaciones.

Con esto, es normal que, por ejemplo, la ingesta de agua de un perro o gato activo en verano y la de uno sedentario en invierno sea muy diferente.

En el caso de que un tu peludo beba en exceso (lo que se denomina Polidipsia) puede ser indicativo de varias patologías como una enfermedad renal, Cushing o Diabetes. Es por eso que si ves que hay un incremento notable en su ingesta de agua, debe visitar a su veterinario cuanto antes. El bajo consumo de agua también podría ser indicativo de que algo no va bien y además dar lugar a una deshidratación, por lo que también es motivo de consulta veterinaria.

En el caso de los gatos, debes tener en cuenta que debido a su historia evolutiva tienden a beber menos agua, lo que suele ser uno de los principales motivos por lo que son tan propensos a tener problemas urinarios.
Algunas formas de ayudarles a beber más es separando su comida del agua, poniendo a su disposición fuentes o utilizando más a menudo la alimentación húmeda como complemento a sus comidas.

 

Entonces, ¿cómo sabes si tu perro o gato está correctamente hidratado?

 

Entendemos que es un poco complicado saber si tu peludo está bebiendo lo que necesita y desde luego no pretendemos que estés vigilando cada vez que vaya a beber y midas cuánto ha bebido. Para eso, es mejor que hagas esta técnica con la que podrás salir de dudas:

Coge la piel entre los omóplatos y girarla, como si fueras a pellizcarle pero sin llegar a retorcer mucho o simplemente levántala hacia arriba.
Al soltarla, si tu peludo está correctamente hidratado, esta piel volverá rápidamente al sitio. Si notas que esta piel tarda unos segundos en volver a su sitio, significa que tu gato o perro está deshidratado.

Esperamos que con esta información ahora tengas un poco más claro todo lo relativo al consumo diario de agua de tu peludo.

Y si tienes alguna otra duda, ¡nuestros expertos veterinarios te las resolverán sin problema!

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