El método CES surge por la necesidad de controlar las poblaciones de gatos de la calle, sin hogar, y como sus siglas indican se basa en:
- Capturar
- Esterilizar
- Soltar
La captura, el primer paso del método CES
El primer punto, la captura, es muchas veces lo más complicado de todo. Como son gatos muchas veces ariscos o simplemente sin domesticar, suele ser necesario el uso de jaulas trampa, siendo un procedimiento a veces lento, con mucha paciencia por parte del personal, generalmente voluntarios.
Siguiente fase, la esterilización
Una vez capturado se lleva a la clínica para la cirugía de esterilización. Aquí el manejo ya suele ser más sencillo pues los veterinarios suelen contar con jaulas y material específicos para el manejo y aplicación de tratamientos a gatos.
Tras ser anestesiado se realiza el procedimiento, igual que en cualquier gato doméstico. En el caso de los machos se extirpan los testículos, una cirugía mucho más sencilla y de rapidísima recuperación. En el caso de las hembras, sería necesario “abrir” a la gata para eliminar ovarios y útero. Igualmente no suele dar lugar a complicaciones.
Una vez realizado el procedimiento y suturada la herida quirúrgica se le administran tratamientos de liberación lenta, teniendo en cuenta la dificultad para darles medicamentos una vez liberados, para evitar molestias e infecciones.
En algunos casos se aprovecha para vacunar y/o desparasitar.
Liberación e identificación para finalizar
Cuando ya están despiertos y se confirma que todo está en orden, se liberan (¡en el mismo sitio!), haciendo un pequeño corte en la oreja en forma de triángulo invertido para que visualmente se pueda saber fácilmente cuales fueron ya esterilizados, evitando así volver a capturarlos innecesariamente.

Los beneficios del método CES
Los beneficios de esta práctica son enormes, pues el control reproductivo es la clave para evitar que los gatos sin hogar sigan multiplicándose. Tras algo de tiempo aplicando el método, las colonias se estabilizan en número, pudiendo así atender mejor a estos gatos en cuanto a alimento y cuidados sanitarios.
Por el contrario, la reproducción incontrolada multiplica rápidamente el número de individuos, condenados habitualmente a una vida en la calle, con todo lo que esto implica en cuanto a frío, enfermedades y hambre. Pues si bien se intenta su adopción, no es fácil que los gatos, sobre todo cuando ya son adultos, encuentren casa.
Sin olvidar otros beneficios de la castración, que si bien son prioritarios cuando castramos a nuestros gatos domésticos, a menudo pasan a segundo plano en los de la calle, como pueden ser la prevención de enfermedades reproductivas.
Importante tener en cuenta que se reduce el marcaje y por tanto los olores, así como las peleas entre machos ante las hembras en celo y los maullidos de estas.
Por lo tanto, este método no sólo controla la reproducción y el número de animales en las calles, si no que consigue un ambiente más saneado y tranquilo para todos.
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