Castración en perros machos: todo lo que necesitas saber

Si los dueños suelen tener cada vez más dudas frente a la castración de sus perras, la indecisión es mayor aún en el caso de la castración en perros machos.

Cosa, por otro lado, bastante lógica puesto que si bien las ventajas sanitarias para las hembras se presentan claras, además del evidente hecho de prevenir las gestaciones indeseadas, no acostumbra estar tan claro en el caso de los machos, en los que además existe enorme preocupación por un posible cambio de carácter.

¿En qué consiste la castración de un perro macho?

La castración en perros machos consiste en la eliminación quirúrgica de ambos testículos. Esta es una cirugía muy sencilla y si no hay complicaciones el animal se va a casa a las pocas horas. 

Aunque parecen menos “vistosas”, la castración de los machos tiene también muchas ventajas.

Beneficios sanitarios de la castración en perros machos

Desde el punto de vista veterinario, la ventaja más importante de la castración, es la prevención de patologías. Entre otras, elimina el riesgo de tumores testiculares y reduce el riesgo de problemas prostáticos. Además, se evitan todo tipo de enfermedades de transmisión sexual. 

En caso de perros con criptoquidia (con uno o los dos testículos retenidos) debería ser el tratamiento de elección, como ya explicábamos.

Por otro lado, con la castración en perros machos están las ventajas conductuales. Principalmente, evitaremos que nuestro perro se desespere e incluso llegue a escaparse en busca de perras en celo (a las que detectan a enormes distancias), presumiblemente reduciremos el marcaje con orina y por supuesto gestaciones no deseadas (¡Y cachorros no deseados!). 

Otra ventaja posible, pero no garantizada con la castración en perros machos, es la disminución de la agresividad, dominancia y peleas entre machos. La gran mayoría de los dueños deciden castrar a sus perros no para evitar problemas de salud, sino para obtener perros más sociables y menos conflictivos. Este es un motivo tan válido como cualquier otro para castrar a un animal, pero estos dueños deben tener en cuenta que no siempre se obtienen estos resultados, no es una garantía de la castración. 

castracion en perros machos

Es más probable que la castración sea eficaz en este aspecto si se castran perros jóvenes de menos de un año de edad, pero normalmente los dueños se deciden a castrar al perro cuando este ya muestra problemas de agresividad, en estos casos es más difícil que mejore el comportamiento, pues este será ya un comportamiento adquirido, no dependiente de hormonas y, por tanto, es posible que no varíe al castrarlo.

Uno de los miedos principales del propietario ante la castración quirúrgica, es que el carácter del animal pueda cambiar, o incluso empeorar algunos patrones como el miedo, por ello algunos optan por la castración química, reversible.

La castración en perros machos se realiza a través de un implante subcutáneo de Deslorelina (Suprelorin), que se coloca de manera muy sencilla, muy similar a la del microchip. Actúa suprimiendo la actividad de la testosterona y, por tanto, tendría el mismo efecto que una castración. A diferencia de esta última, en la que se extirpan los testículos y, por tanto, no vuelve a producirse testosterona, con el implante este efecto es reversible, pues su efectividad dura 6 meses y posteriormente la testosterona vuelve a sus niveles normales.

Durante este tiempo, el animal actuará como un perro castrado, en el aspecto de que no mostrará interés ante perras en celo, se reducirá el marcaje y, en el mejor de los casos, mejorará en cuanto a comportamientos de agresividad y dominancia.

Si se quiere mantener el efecto de manera permanente, bastaría con la colocación de otro implante a los 6 meses, y si no, el efecto termina y los valores de testosterona vuelven a la normalidad. No es necesario retirarlo, pues se reabsorbe.

Es por ello que algunos Veterinarios y adiestradores lo utilizan como “prueba” para saber como respondería su perro ante una castración, pues sería previsible que su comportamiento fuera similar al actuar ambos métodos anulando la testosterona. Así podría comprobarse si su comportamiento está efectivamente relacionando con la presencia de esa hormona y mejora, con lo que permitiría valorar la castración quirúrgica con más “conocimiento de causa”.

Permite, por tanto, “testear” como sería nuestro perro castrado y además deja abierta la posibilidad de la reproducción en el futuro. Y desde luego también la de la castración si los resultados de la supresión de testosterona nos resultan satisfactorios.

¿Engordan los perros después de la castración?

Muchos dueños se preocupan por si los perros engordan después de castrarlos y si es necesario variar la alimentación para evitar sobrepeso. Por norma, NO. A diferencia de los gatos, cuyo metabolismo es diferente, un perro castrado no tiene por qué engordar. Al igual que uno no castrado, probablemente engordará si se le da una alimentación inadecuada (o excesiva) y no hace suficiente ejercicio. Por tanto, si se cuida su alimentación y hace el ejercicio necesario (en función de su raza y edad, no de si está o no castrado), no tiene por qué tener problemas de sobrepeso.

En cualquier caso, es una decisión que no debe tomarse a la ligera, como cualquiera que ataña a la salud de nuestra mascota, tanto física como emocional, y por ello debemos valorar los pros y contras y sobre todo consultar con su Veterinario.

¿Tienes dudas? ¡Consulta a nuestra veterinaria!

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Imagen de Iria Bellas

Iria Bellas

Consultora veterinaria de Lenda. Licenciada en Veterinaria y Colegiada.

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